Tú ríes, por Patricia González Duarte

Felice

Al terminar de ver estos cuentos mostrados en la película de Paolo y Vittorio Taviani, lo primero que ocurre es que la risa se nos va, quizá por eso los directores  entremezclan la infelicidad, la frustración, la desesperanza y el abuso exagerado, con cambios de colores, paisajes y con la ópera. Un “filósofo clásico” decía que hay que estar contentos de reír y no tratar de saber por qué se ríe, ya que la reflexión mata la risa. La risa es una descarga de energía frente a disparates, situaciones chistosas o cómicas, aunque también substituye la censura ante situaciones que son difíciles de manejar porque son desagradables, amenazantes y dolorosas, “reír al hablar de la muerte o por nerviosismo o por pánico escénico”.

Los hermanos Taviani con su mirada cinematográfica, hacen  una interpretación personal del hombre y sus pasiones, así como de los procesos históricos que han transformado el paisaje y la vida tanto de la ciudad de Roma como de Sicilia y estos escenarios son el punto de partida para un análisis más complejo en el cual plantean problemas universales como la identidad y el Ser y las crisis relacionadas con la Existencia y la Trascendencia del hombre moderno.  El colmo de Felice es ser infeliz, no recordar por lo que ríe, tener un trabajo que no le gusta, ser abandonado por su mujer, por su amigo Tobía, pero sobretodo sentirse humillado y creer que él es malvado.

Este personaje ríe dormido y no recuerda sus sueños porque  de esa manera puede controlar sus pensamientos y sus deseos, él no sabe que internamente se burla, traiciona y se hace cómplice de los tres compañeros de trabajo que maltratan en la escalinata al amigo que luego morirá. La risa en este caso surge también cuando él es testigo de situaciones que diluyen las máscaras sociales que ponen en ridículo a alguien, es decir despierto censura el maltrato y con el olvido rechaza y expulsa los sentimientos que lo favorecen.

Los directores vislumbran también hasta esta parte, los problemas de la frustración generada por las condiciones de clase, en donde el mundo de los varones representa muy bien la destrucción del hombre por el hombre, en su lucha por el poder y la fuerza. Felice anhela tener poder y valor, con eso se reivindicaría a sí mismo, situación que logra solo invirtiendo los roles con Gino, que pasa por la fuerza de la amenaza fingida, de ser victimario a  la condición de víctima, humillándolo y diciendo que “vengará a un imbécil, haciendo que escriba una carta de la que se asegurará sea vista después de su muerte.

Tal esfuerzo fue fallido, la tragedia se avecina, la decisión ya fue tomada, y la muerte le queda como una forma de poner límites a todas las pérdidas que ha tenido: la voz, la mujer, el amigo, la sinceridad; el amor y la amistad, de nueva cuenta se identifica con los desvalidos, los condenados a morir por su propia mano: “hasta pronto, muy pronto; (frente al cuerpo) y cuando se despide de la oficina, de Maria y también cuando dice que “decidió unirse a Tobia” etc. Una oportunidad que se da es en el encuentro con Nora, joven mujer llena de vida y potencial que logra junto con sus amigos, que Felice ría de día y de manera natural e incluso se atreva a cantar en el último acto de su vida un fragmento de ópera que anuncia su muerte también.  En esta escena los directores nos frustran al no darnos un “y vivieron felices para siempre” y nos dejan pensando sobre  el complejo carácter del ser humano, sus pasiones, impulsos y lo inevitable a veces de un destino trágico.

Lo trágico no está en la muerte de un ser humano, sino que éste a su vez es víctima de una sociedad enajenada en que cada quien cuida lo propio, su mundo personal y bajo las condiciones sociales actuales, no haya tiempo para la solidaridad con los demás, el amor y la alegría.

 

Dos Secuestros

En el caso de los secuestros que ocurren en Sicilia, se centran en dos personajes vulnerables, un niño  Rocco y un anciano el Dr. Ballaró, personajes que por su edad representan los extremos de la vida, los directores aquí, juegan con diferentes tiempos y realidades, para plantear los laberintos del hombre y su mundo. Sicilia es el escenario para que los personajes se conviertan en espejo de los diferentes procesos históricos que han conformado esa región, la existencia de la mafia y la extorsión a través del secuestro con fines de venganza, así como la aniquilación del ser humano. La mafia ha tenido sus variantes al paso del tiempo, en sus inicios fue una organización dedicada a la protección y al ejercicio autónomo de la ley (justicia vigilante) para pasar luego a ser relacionada con el crimen organizado. En tanto que el secuestro es una práctica delictiva de extrema violencia al separar abruptamente a una persona de su entorno y sus relaciones, con la potencial amenaza de daño físico parcial y hasta llegar a la muerte.

Con la representación de estos cuentos en la película,  es inevitable hacer consideraciones sobre el fenómeno social actual que nos atañe tanto en México como en Buenos Aires y en Colombia, es un reflejo de la incapacidad de integración social por parte de quienes la llevan a cabo y de una desigualdad en la distribución de la riqueza, ya sea por falta de empleo y expectativas de vida, considero también que  es un medio de descarga del rencor y resentimiento social, dirigido a las personas que tienen potencial económico, además de otras circunstancias relacionadas con la historia y el inconsciente, individual y social. (Rasgos explotadores, sociopatía, sadismo, maltrato etc.).Las actuales condiciones económicas en que la riqueza recae en las minorías, perpetúan un sistema en que se recurre a la violencia sistemática para obtener el poder o mantenerse en él y en el que la libertad en todas sus modalidades no es considerada un valor universal.

No es casualidad que los Taviani hayan  ganado con esta película y en especial por los cuentos de los secuestros el premio del festival de cine en Mar del Plata en B. A, la obra es reflexiva y se convierte  en un espejo para el espectador, ya que muestra la parte turbia y estremecedora del ser humano ya que es una denuncia a la autoridad irracional destructiva de la sociedad contemporánea.  El hotel vacío y los autos que salen de éste es lo que me ha sugerido pensar en la mafia. Cada secuestro ocurre en circunstancias diferentes, en el caso del doctor, cuando puede escapar no lo hace y logra rebelarse  cuando rescata su derecho a las necesidades fisiológicas de manera no humillante.

Reconocer a sus captores fue suficiente motivo para no dejar libre al doctor a pesar de sus argumentos de que no iban a obtener nada de él por no poseer bienes materiales, el patriarca de la familia se presenta como un benefactor y le concede el honor de traerle ropa y alimentos, tanto el rehén como el vigilante en turno, cooperan  porque quieren salir ilesos física y emocionalmente de esa circunstancia, (obedezca no lo quiero matar) al aceptar las reglas de su secuestro y al cumplir los deseos de sus captores el doctor se protege de una situación incontrolable.

Pareciera que Ballaró aceptó las condiciones de secuestro ya que se dio cuenta que en sus captores había alegría por lo que él les enseñaba, el despertar de los sentidos, reconocimiento a sus muestras de afecto y hasta una relación viva y cordial con las familias de sus secuestradores, la disyuntiva de él era estar por convencionalismo con su familia o estar donde se sentía libre del espíritu , tomado en cuenta y con experiencias vivas la aceptación de la condición de secuestrado sin escapar cuando lo pudo hacer, me parece que fue por agradecimiento a que le perdonaron la vida y a que se sintió de nueva cuenta vivo. El nexo afectivo por parte del doctor, puede ser una forma consciente de obtener cierto dominio sobre la situación o algunos beneficios, (jugar al aire libre) o como mecanismo inconsciente que lo ayude a negar y a no sentir la amenaza latente sobre su vida.

El niño desarrolló una relación de complicidad con su captor, sabía que lo engañaba cuando le decía que todo estaba bien y que el hotel era para ellos solitos y hasta  por momentos parece estar de vacaciones con un tío, que le regala una computadora, es sabido que cualquier acto humano de los captores es recibido por los rehenes con un componente de gratitud y alivio (los alimentos, el juego). De diferentes maneras el secuestrador  le va comunicando a Rocco su futuro por ejemplo: cuando le enseña el monte a través del telescopio y le dice “que el secuestrado nunca regresó” o como cuando con la mirada le pide vaya por la pelota que cayó lejos.

Rocco también se rebeló de diferentes maneras pero no logra eco, se resistió a jugar descalzo, a no seguir vulnerable, pero no puede con la fueraza y el control que el otro ejerce sobre él, la diferencia de tamaños entre niños y adultos es suficiente motivo parea sentirse intimidado. Tanto en el niño como en el anciano pudiera ser que por la retención en contra de su voluntad y el aislamiento prolongado,  desarrollaran una corriente afectiva hacia sus captores para garantizar la sobrevivencia.

El doctor a diferencia del personaje del primer cuento, muere inesperadamente en condiciones de juego y alegría aún en las circunstancias adversas que tenía por el secuestro, en tanto que Felice estaba secuestrado dentro de sí mismo. Someterse, agradecer, y el afecto que despiertan los captores, fueron para estos personajes comportamientos al servicio de la supervivencia y una expresión de la esperanza de vida.

Todo lo anterior me hace recordar una frase de Fromm que dijo “que el hombre ordinario con poder extraordinario, es el verdadero peligro para la humanidad y no el sádico o el malvado”

 



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