Tú ríes, por Lucina Montes

Film de emociones humanas  profundas, donde los directores comparten su larga experiencia y comprensión logradas a través de  una vida de crítica  de la  realidad individual y social.

 

En esta película encuentro que la visión de los hermanos Taviani nos muestran  en cada historia  emociones y  motivaciones profundas fundamentadas por el carácter individual y el carácter social. Felice, el personaje principal de este primer cuento, como una ironía lleva este nombre y vive una vida trágica, muy al estilo de Luigi Pirandello. Los hermanos Taviani nos narran su versión de esta  historia:

 

Un tenor que por enfermedad del corazón se encuentra trabajando como contador en el teatro, donde  cada día  recuerda su desafortunada tragedia. Ha dejado su vocación y posibilidad de disfrute al abandonar la opera. Ahora es solo un espectador de ella. Se encuentra privado de la posibilidad de interpretar, lo que fuera su pasión años atrás, ahora lo acepta pasivamente.

 

Felice es pasivo  ante la discriminación constante que tiene el Sr. Intendente Gino,  a la discapacidad física de su amigo, como lo muestra la escena de la escalera donde lo maltrata y humilla. De igual manera es pasivo ante  la vida, la frustración lo tiene como observador, tanto de las condiciones laborales, como de su infelicidad. La situación económica del pais y del mundo que vive la posguerra, le tiene en la tal vez la única  posibilidad de trabajar en el teatro. De lo que expresa su infelicidad en varias ocasiones.

 

La risa que solo puede tener ahora durante su sueño, le despierta a su frustración y desesperanza. Requiere acudir a la figura paternal y protectora de un árbol para  que ante su petición sea el sueño bajo él que recupera el recuerdo.Al develarse el sueño que  produce “la risa”, descubre como puede aliarse a la burla y abuso que hace de su mejor amigo la autoridad del teatro, en un sueño por demás simbólico  del abuso del que es víctima Tobias.

 

El sentimiento de traición le abruma, busca a su pareja para descubrir  que lo abandona por no entender “la risa” nocturna.La tragedia continúa al enterarse que esa misma noche se suicidó su amigo.

 

¿Que le queda a un hombre que ha perdido a las únicas personas cercanas  en su vida? ¿Qué hace un hombre cuando lo único que siente es el vacío y la falta de sentido? ¿Qué hace un hombre que ha vivido en la desesperanza  y cree que ya no tiene nada que ganar o nada que perder? ¿Qué hace un hombre cuando esta solo y ajeno hasta de sí mismo? ¿Qué hace un hombre que descubre que ha estado muerto en vida? ¿Hasta dónde puede un hombre traicionarse a sí mismo?

 

Cuando un hombre es lo suficientemente temeroso para enfermar y dejar su única pasión por miedo o pasividad es cuando puede morir en vida. Un hombre que murió cuando dejó la opera y no encontró el camino a sí mismo. Un hombre sensible pero débil. Un hombre que no puede ser  un hombre con ideas propias.

 

El Sr. Intenente le da la idea de la venganza. Al igual que su amigo busca  el suicidio pero antes va con Gino para amenazarlo de muerte con una pistola de juguete y hacerlo escribir una carta humillante que deja a la vista como reparación ante su pasividad anterior. En el camino al mar, donde se perderá para siempre, parece tener oportunidades de reencuentro con la vida al disfrutar el sol, el mar y la compañía de un viejo amor platónico  que encuentra en la playa (a la que nunca le habló de su amor). La vida le manda llamadas de “no lo hagas…”, tiene la oportunidad de volver a cantar pero el no cree en que haya solución. Cumple su cita con el mar.

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