El Gran Calavera, por Juan José Bustamante

Gracias a su virtuosismo, Buñuel contribuye con el  cine-arte al proyectar atributos humanos sutiles o profundos. Reconocido como el hijo menor del surrealismo, movimiento artístico surgido en Francia a finales de la Primera Guerra Mundial y que constituyó una corriente vanguardista promovida desde sus inicios por André Bretón, quien lo  sustentaba en la premisa:  “resolver las condiciones en principio contradictorias del sueño y la realidad en una realidad absoluta, una superrealidad”. Influido por el psicoanálisis de Freud y las doctrinas revolucionarias de la época el surrealismo supo dar cauce a imprecisos impulsos renovadores, latentes, de intelectuales postreros de esa primera postguerra. El surrealismo como ideal creativo se propuso lo maravilloso de reunir dos objetos incongruentes en un contexto ajeno a ambos, lo insólito.  El propósito de los surrealistas no era nunca “hacer arte” sino explorar sus interminables posibilidades. En palabras de Bretón, “un automatismo puramente psíquico, dictado por el espíritu sin intervención de la razón valoración estéticas o moral alguna”.
El Gran Calavera fue la tercera película de Buñuel en México y nos transmite una progresión variada de estados emocionales que nos llevan, en  las condiciones  humanas, de lo fútil  a lo profundo y que de otra manera se mostrarían como opuestos irreconciliables. Él logra secuencias interminables de ironía, sarcasmo, irreverencia, sentido del humor y muestra un contenido de crítica social que suscita, en el espectador, su propio sentimiento de ubicuidad. No importa el protagonista con quién nos identifiquemos ya que  en un siguiente instante nos estaremos encontrando dentro de otro personaje. Esa es una virtud de Buñuel en la película; el rico y el pobre como el agua y el aceite, se mezclan para escenificar la sentencia aquella que nos dice…  “humano soy  y nada de lo humano me es ajeno”.
El dolor que acarrea a Ramiro, el personaje rico de la película, que lo lleva a su  autodestrucción es, a primera vista, la pérdida de su esposa, nos comunica su desgracia de la misma  manera que lo hace el más pobre. En la desdicha no hay diferencia de clases todos parecen unidos a un mismo cuerpo doliente. Así la “riqueza” y la “pobreza” muestran  su retrato social durante la cual el conflicto de clases se hace patente y tragicómicamente real.

El dolor de Ramiro en su viudez se va anestesiando bajo el alcoholismo, agravando y entorpeciendo a su entorno familiar como un reflejo transparente de una realidad social. Siendo un rico y al parecer hábil especulador, empresario que con cualquier parecido a la realidad actual sí es muestra representativa, en la película  ejemplifica  a un hombre alcohólico en decadencia, con el agravante de que si es rico alcoholizado además es explotado por sus familiares cercanos. Todo lo cual, de acuerdo al clima en que se respira y en tales circunstancias, incitan, reproducen, una representación de hipocresía, de conveniencia, de egoísmo, lo que simboliza, a nuestro parecer, un papel determinante dentro del contexto enajenante, termino que encarna un vivir de manera lindante, ajeno a la propia existencia, la propia vida, dormida la consciencia que reclame; lo que se considera  un prototipo especifico de la especie. Vida desbordada,  irrumpida, por la  multiplicidad representativa de la cosificación; múltiples objetos materiales, ropas, coches, medicinas, bodas por beneficio. Retrato que hace Buñuel de gente rica, quienes viviendo en  opulencia, en zonas exclusivas, resultan, ejemplifican en sí ilustración de papel; a pesar de su cepa, economía lograda por  el usual  camino de la acumulación del  producto del esfuerzo laboral de los otros. Lo que resulta grotesco en la película al mostrar cómo estrictamente el dinero se convierte  en el eje para mostrar como el trabajador, el empleado, muestran su  sometimiento y más que como Persona se coloca a la ordenanza del rico.

De esta manera, nos muestra Buñuel el linaje de una familia  que desata la lucha entre ellos y con presencia indolente y egoístamente desea la real “autodestrucción” del benefactor. Aprovechándose de su cercanía hacen gala de artificios,  de buen humor y generosidad. Ramiro sin más, intoxicado,  propicia sin dar el brazo a torcer su camino para alcanzar a su mujer en la tumba, pues con excepción de su hija, próxima a casarse, sabe, conoce,  que sus relaciones afectivas son hipócritas. Se dicen que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad y en ésta crisis familiar, con boda arreglada y precipitada para la hija querida, Virginia, Ramiro hace gala rememorando una hegemonía de sociedad patriarcal de su tiempo, escena que romper con el escándalo social al romper las apariencias y terminar por  dirigir su violencia interna hacia sí mismo, desarrolla un ataque cerebral agudo que lo deja inconsciente, condición suficiente  para que se aprovechada su hermano e intente curarlo a través de una arriesgada y poco ortodoxa farsa.

Dentro de los sistemas familiares es posible observar a familias en las que sus miembros permanecen indiferenciados,  paralizados en su crecimiento y desarrollo, lejanos  de una autonomía y  por lo tanto permanecen, por necesidad, amalgamados, sin individualidad; la familia se muestra como un clan que gira y se identifica con valores ideológicos, racionalizando,  proyectando el ideal de que como mi familia no hay otra mas unida que la que pertenecen ellos.  Esta identificación de unión como un valor se va transmitiendo de generación en generación de manera imperante. Alguna  distorsión a esta necesidad se le llama amor a la familia, pero Buñuel no deja cabos sueltos en eso de disecar la naturaleza humana y en ésta familia en particular, donde existe un miembro,  que aunque aparezca estar motivado por intereses científicos, Gregorio, el medico, hermano de Ramiro, quien se ostenta como especialista en desórdenes mentales e intenta un tratamiento radical con su propio hermano, a manera de experimentación, cuya conducta y congruencia nos llevan a especular, por ejemplo, ¿ si realmente su necesidad de intervenir en su familia de esa manera era muestra de  un acto amoroso?:  o ¿Cuál fue la diferencia en la crianza de los tres hermanos varones, Ramiro, empresario con penetrante intuición para los negocios y débil de carácter, Ladislao, quien desarrolla un quietismo que le permite explotar su habilidad y Gregorio,  Dr. que se ha dedicado a la comprensión y el tratamiento del sufrimiento humano?

El despertar de la consciencia de Ramiro en medio de la confusión, de la culpa y el dolor gracias a la estrategia urdida por sus hermanos es lo que se conoce como “tocar fondo”. Sin mujer, sin dinero y sin anestesia Ramiro llega a lo más profundo de su pena y toma su propia decisión, prefiere por la muerte en lugar de la vida, que como un pobre y  arruinado defraudado y perseguido hubiera tenido que seguir.

 

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