Fundamentos del Apego Humano

Fundamentos del Apego Humano
Documento derivado del diálogo con Alan Sroufe* a partir de la presentación del tema: “Unos fundamentos de apego”, que tuvo lugar en la Reunión de Investigadores Hispanoparlantes

Dr. Salvador Millán

Universidad de Minnesota, febrero 2009


A. S.- El apego se refiere a la relación entre infante y su cuidador

S.M.- Cuidador es el término empleado para definir la cercanía que se establece entre el adulto y el bebé; logrando crear una relación cuando el adulto responde oportunamente a las señales y demadas biológicas que el bebé manifiesta desde sus primeros meses de vida. Lo que va definiendo la relación.

No es una característica del niño…

En realidad el niño tiene definidas sus demandas biológicas y emocionales, enviando miradas, sonrisas, señales, llantos, conductas que van precisando la búsqueda de cercanía.

El niño puede tener un buen apego con uno de sus padres, pero no con el otro. Dependen de la relación particular que se establece.

Esto define individualidades tanto de los padres como del bebé.  Los bebés pueden establecer un tipo de apego con la madre y pueden establecer otro tipo de apego con el padre u otra figura significativa. El apego siempre definiéndose por la calidad de las respuestas a las demadas del bebé.

Cuando se habla del “apego seguro” no quiere decir que es un apego pegajoso, tieso, más fuerte que otro.

La relación de apego es permanentemente sensible, se va estableciendo desde los primeros días de recién nacido hasta que se establece alrededor de los siete meses de vida.

Todos los infantes tienen apegos; en los seguros se da por el tipo de relación de calidad al cuidarlos.

Una encuesta mundial de la WFMH (Federación Mundial de la Salud Mental), a cargo de John Bowlby, habría encontrado que durante los tres primeros años de vida del infante: “uno de los padres establecía una relación basada en lo lúdico”. Juego, armonía, interés compartido. Explícita recomendación como vacuna para el desarrollo y futuro emocional del infante, más allá de la alimentación infantil.

No todos los apegos son iguales: la diferencia está en la calidad…

Calidad de la atención que define al cuidador por su sensibilidad, por su cooperación, lo que le permite resolver oportunamente las señales del bebé.

Aquellos que tienen apegos seguros tienen confianza, cuentan con que los padres les responderán cuando haga falta. Por eso decimos “ellos están seguros en el apego”.

Queda establecida una relación entre el bebé y su cuidador principal. La teoría del Apego se fundamenta en las manifestaciones presentes durante el período de desarrollo, como prolongación de la gestación; implícitamente se definen las señales del bebé. Ofrecer un refugio físico que protege no es suficiente para proporcionarlo; definir el trato hacia el bebé ha permitido el desarrollo como tal. ¿Es esto lo que ha permitido la sobrevivencia a la especie?

¿Cómo podemos saber si un apego es seguro?
Existen varias maneras. Si un niño está ansioso se conforta fácilmente por la presencia o por las actividades del cuidador. Cuando no está contento quiere estar cerca de ella. Cuando está contento, puede explorar y estar tranquilo, sólo con mirarla. Así se puede saber si un bebé tiene un apego seguro, al observar la organización del comportamiento.

La organización del comportamiento del bebé requiere de “flexibilidad de la atención”, (M. Main 93) lo que le permite estar contento al jugar, contento al explorar, contento al ver a la madre. Esta característica de flexibilidad de la atención corresponde al apego seguro.

Un comportamiento organizado le hace sentir seguro al bebé.

En ese sentido el bebé puede estar tranquilo sabiendo que la madre o cuidadora responderá, aunque no le vea de inmediato. Algunos autores, como D. Stern (1991), mencionan el inicio de la identidad del bebé desde esos primeros meses de vida.

Otros bebés tienen organizaciones diferentes: algunos tienen que quedarse cerca de la madre (el cuidador)  todo el tiempo y no exploran libremente. Muestran vigilancia extrema. Los resistentes cuando se separan de la madre lloran mucho, en su reencuentro no dejan de llorar, aunque la madre los cargue, llegan a patalear y enojados indican que se quieren bajar; estando abajo piden ser cargados nuevamente y otra vez forcejean. Acciones que se repiten por más de tres minutos.

Este tipo de bebés se muestran ansiosos, pendientes de su madre para y por cualquier movimiento. Su atención es fija para ella, lo que hace inflexible, rígida su atención.

Otros, al no estar contentos con su madre, mantienen sus sentimientos alejados de ella y en parte alejados de ellos mismos. No se sienten seguros; son evitativos.

Este tipo de bebés parecen indiferentes, inexpresivos a la madre. En cambio muestran una gran atención a lo que están haciendo, exploran, encuentran objetos, juguetes. Aparentemente no se enteran si está o no está su madre con ellos. En separaciones de ella, si se lleva a cabo un registro del tono cardiaco, se encontrará muy acelerado; lo mismo en las medidas de adrenalina en la sangre: se encuentran elevadas, lo que demuestra un sufrimiento interno en esa apariencia inflexible y atención concentrada en otro eje.

Hasta aquí se han descrito estos tres tipos de apego: seguro, ansioso ambivalente y evitativo. Corresponden a conductas encontradas en población no clínica, es decir, sana en términos amplios.

Finalmente los bebés y cuidadores con las peores relaciones no pueden mantener una buena organización, particularmente cuando están afligidos. Los bebés se desorganizan. Este tipo de apego resulta porque el cuidador es incompetente. Dos elementos acompañan al bebé: miedo y un comportamiento muy extraño. Este tipo de apego es una paradoja; se le ha denominado apego desorganizado “D”.

Sin duda que la Situación Extraña ha sido un instrumento de investigación que ha permitido evaluar el apego.

La categoría de apego desorganizado habla de gestación de patología en progreso. este hallazgo es un aporte del tipo de investigaciones que emplea el procedimiento de la Situación Extraña, descrito por Mary Ainsworth.

Los bebés muestran falta de coordinación, ausencia de la coherencia en la conducta. A su vez, muestran escenas que denotan miedo. El que se manifiesta en la expresión de la cara, acompañan al sufrimiento la introducción de los dedos a la boca al ir a un encuentro con la madre. O se esconden detrás de la silla en su presencia. También, algunos otros, se desploman súbitamente al suelo, lo que resulta una paradoja; no es posible correr, lo que impulsa el miedo y al mismo tiempo ir hacia la madre.

Otros encuentros muestran que el bebé se golpea la cabeza contra la pared, siempre delante de la madre. Al extremo, cuando la madre los carga, alguno tira manotazos a la cara.
Cuadros severos de conducta desorganizada que ha llevado a investigar a la población adulta con sintomatología de patología severa. Proyectos que se llevan a cabo a través de la entrevista de Apego Adulto.

 

El Seminario de Sociopsicoanálisis lleva a cabo, bajo la responsabilidad de la Dra. Sonia Gojman una investigación en población urbana y rural: 86 díadas a la fecha de 2009. En ella se han llevado a cabo los procedimientos: a) la Situación Extraña de M. Ainsworth, b) la Entrevista de Apego Adulto de M. Main y Col., c) dos Video Observaciones en casa, y d) la aplicación del Cuestionario Interpretativo, modificado, de Carácter Social de E. Fromm. La investigación ha permitido participar a profesionistas de la salud, sociólogos y miembros del Seminario.


*El conocimiento y la experiencia que ofrece Alan Sroufe se deriva del trabajo de más de 35 años del proyecto de investigación sobre desarrollo infantil, en el Instituto para el Desarrollo Infantil, Universidad de Minnesota. Investigación que ha resultado un ejemplo para los investigadores en el campo de la psicología basados en el procedimiento de la Situación Extraña de Mary Ainsworth

 

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